Mar de amores.
El amor es un mar de emociones,
una marea alta,
tanto, que es difícil navegar pero,
¿y si lo resumimos a una sola sonrisa? ¿no sería mejor que justificarlo todo?
Por eso miro al mar,
miro al mar y le sonrío,
pues él no me pregunta, nosotros ya nos entendemos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario