Hubo una vez, un pez que dió lo mejor de sí mismo para conseguir saltar el muro que daba a un mar mejor.
Él, no nadaba con los otros peces, a diario, nadaba a contracorriente y lo hacía lo mejor que podía pero nunca lo conseguía.Un día, decidió intentarlo una vez más como siempre hacía y, para su sorpresa y la del resto, ¡LO CONSIGUIÓ! y se convirtió en un dragón grande y fuerte.
Según dicen, este pez era una carpa o, como se le suele reconocer por su leyénda japonesa, un pez Koi pero... ¿Era realmente una leyénda?
Hubo una vez, un pez que se formó y creció entre tiburones y de más fauna salvaje, en un mar bastante contaminado y de aguas turbias, con fuertes oleajes que arrastraban hasta tal fondo donde ya ni siquiera el oxígeno era conocido.
Él, no lo tuvo fácil para nacer, ni tampoco para vivir. La calma, en esas aguas no era reconocida como tal. Mordiscos y golpes diarios aturdían a aquel pequeño pez aunque él, jamás se rindió, lo único que necesitaba, era un poco de tranquilidad y comprensión pero, cambiar de hábitat no le era posible.
Rechazado y abucheado, golpeado y revolcado, este frágil ser, cansado de ser el "pez-payaso", comenzó a disfrazarse con aletas y dientes afilados aunque, por dentro, él seguía siendo el mismo y solo en su cueva podía ser él mismo y permanecer en silencio, aunque por dentro, gritaba.
Cansado de que su corta vida no cambiase y que nadie prestase atención a sus maravillosas actuaciones, decidió quedarse allí, donde solo él sabía como mirarse.
Solitario y dolido, pasó el tiempo. Este pez creció, creció y, a diario seguía creciendo sin ninguna pauta persiguiendo su meta, la cual se basaba en que algún día, él también podría empezar su propia vida al otro lado del muro, donde se encontraba un mar más abierto y poder encontrar grandes y mejores compañías que también le viesen pero, sólo, le sería más difícil.
No mentiría si digo que ese pez, no es sólo una leyenda. Existen muchos peces aturdidos e infravalorados en el mar pero... ¿Conseguirá el pequeño "Paedocypris" llegar a ser un Dragón?
El tiempo corre y, la historia está por ver.
No hay comentarios:
Publicar un comentario