miércoles, 21 de agosto de 2013

Porque sólo tú, vales más que nadie.

Cuando te sientas débil y sientas ese puñal clavado en tu pecho, llora hasta que el ácido de tus lágrimas disuelvan el filo puntiagudo, no te sientas menos por ello y "¡levanta la cabeza que se te cae la gorra, princeso!"
No te preocupes por no tener brazos que saquen tu espada, tal vez tu mismo seas tu mejor compañía cuando nadie pueda sarcate lo que necesitas.
 
Porque no siempre tenemos lo que necesitamos en nuestros mayores momentos de debilidad, recuerda, lo que no mata, te hace más fuerte y el ser humano no se hizo para compartirse, sino para depender porque, si no vives por tí, ¿quién lo hará? ¿Quién derramará lágrimas cuando tú lo necesites? ¿Quién no aprovechará tu momento de debilidad para hundirte todavía más? Y, sobretodo ¿Quién te dará lo que más necesites y mejor merezcas?

SI NO TE TIENES A TÍ, NO TIENES A NADIE.
SÓLO TÚ SABES CUÁNTO VALES Y CUÁNTO MERECES.
 NO TE RINDAS.
 
#HeDicho ;)

No hay comentarios:

Publicar un comentario